Desde días antes, Daniel Gaitán estaba emocionado con el segundo debate que tendrían el domingo pasado los candidatos a la presidencia de México. Había varias razones, entre ellas que sería un pretexto para reunirse con amigos y que el evento se efectuaría en Guadalajara, de donde es originario.
Al final del día, para él el saldo del enfrentamiento no fue tan negativo como lo describieron varios medios de comunicación que recogieron la opinión de mexicanos que viven en Los Ángeles y que dijeron sentirse decepcionados por las pocas propuestas que presentaron los contendientes en relación con el tema migratorio.
“Yo esperaba menos, la verdad”, dijo Gaitán, quien suele mantenerse al tanto de lo que pasa en su país, a pesar de que ha vivido en Estados Unidos desde hace más de 15 años. “Yo sentí que por fin están volteando a ver a los mexicanos que viven en el exterior… porque les interesa el voto en el extranjero”.
Pero para Sebastián Hernández, secretario de capacitación de la Federación de Clubes Jaliscienses del Sur de California, los cuatro candidatos que contienden “no nos mencionaron para nada; es importante que nosotros tengamos derecho al voto”.
Además de sentir que los habían ignorado, para Gonzalo Farías, presidente de la Federación de Clubes de Colima del Sur de California, a los contendientes les faltó informarse con precisión acerca de datos tan cruciales como el número de mexicanos que viven en Estados Unidos. Ya ni hablar de propuestas concretas.
“El candidato del PRI [Partido Revolucionario Institucional] mencionó cantidades de migrantes que no coinciden. Dijo que somos 12 millones de indocumentados, pero no es así. Mexicanos indocumentados somos siete millones”, dijo Farías. “De ahí en más, la única que hizo declaraciones [acerca de la migración] fue Josefina [Vázquez Mota, candidata del Partido de Acción Nacional]”.
Los otros dos candidatos, Andrés Manuel López Obrador, de la coalición Movimiento Progresista, y Gabriel Quadri, del partido Nueva Alianza, solo se dedicaron a hablar de sus propuestas y de su plan de trabajo, opinó Farías.
En las dos horas y 15 minutos que duró el debate, los cuatro contendientes expusieron sus plataformas, aunque el comentario generalizado en medios de comunicación fue que Vázquez Mota, la única mujer en la contienda, fue la que más destacó porque criticó el historial de sus contrincantes, además de haber abordado con más énfasis el tema de los mexicanos en el exterior. Ella, como exsecretaria de Desarrollo Social, estuvo a cargo de varios programas relacionados con los migrantes radicados en Estados Unidos, entre ellos el conocido como tres por uno, que tiene que ver con la inversión que hacen los migrantes en sus lugares de origen.
“Yo creo que el formato de los debates es muy restringido, con temas y tiempos específicos. Teníamos la promesa de que López Obrador trataría un segmento sobre los migrantes”, dijo el doctor Gaspar Rivera-Salgado, director de proyectos del Centro de Estudios Laborales de la Universidad de California en Los Ángeles; "pero solo se tocó de sesgo. Por otro lado, tenemos que darnos cuenta de que en México el tema migratorio no es prioridad política”.
Para este experto, cuando se habla de migración en México el enfoque es la seguridad. “Hay mucho trabajo por hacer para que [los candidatos] puedan entender qué tan importante es este tema [de los migrantes]… No solo no se habló de eso, sino de pueblos indígenas, salario mínimo, por ejemplo”.
Hasta la fecha, las encuestas apuntan como favorito a Peña Nieto, con López Obrador y Vázquez Mota pisándole los talones. Las elecciones presidenciales, que se efectúan cada seis años en México, se realizarán el 1 de julio.
El tema del voto en el extranjero, dijo Rivera-Salgado, es relevante toda vez que se calcula que en el país hay unos 11.5 millones de mexicanos, de los cuales entre cuatro millones y cinco millones son indocumentados; de estas cifras, solamente se registraron 55,000 personas para votar por correo desde Estados Unidos, de acuerdo con cifras que reveló el Instituto Federal Electoral, el órgano que regula los sufragios en México.
“Un porcentaje muy alto tendría derecho al voto; sin embargo, aunque es posible votar desde el extranjero, el proceso para registrarse sigue siendo uno de los mayores impedimentos para que los que no pueden ir a ese país ejerzan su derecho”, sostuvo Rivera-Salgado.
La indignación de los mexicanos residentes en este país también se debe a que son una de las principales fuentes de sustento de la economía mexicana. De acuerdo con datos del Banco de México, las remesas procedentes de Estados Unidos alcanzaron en 2011 los 22,000 millones de dólares.
“Es mucho el dinero con el que contribuimos”, dijo Farías.
No obstante, mientras que los temas de la seguridad y el narcotráfico sean prioridad en la agenda de los candidatos, la migración seguirá siendo un asunto lejano en las elecciones.
“Entiendo la desilusión de los migrantes, pero realmente estamos dentro de la agenda invisible de lo que se habla en México”, dijo Rivera-Salgado.



Publicado: 12/06/2012 11:59 Actualizado: 12/06/2012 11:59