Por Claudia Marcela Marroquín, impremedialogo

SAN SALVADOR - Leandro Sánchez y Omar Renderos, representantes del recién nacido Movimiento de Artistas Independientes (MAI) , quienes junto a otros miembros de los diferentes sectores artísticos realizaron acciones de denuncia pública en contra de la Secretaría de Cultura de la Presidencia (Secultura) por la falta de políticas culturales. El Monumento a la Constitución y la Plaza Gerardo Barrios, fueron los escenarios donde el MAI realizó sus representaciones escénicas, el pasado 13 y 27 de mayo.

ContraPunto conversó con los representantes del MAI para conocer más acerca de este Movimiento. El actor y productor de teatro, Leandro Sánchez (LS), calificó como “un pozo muy profundo” al momento por el que está pasando sector artístico. Además piden un convenio entre Secultura y el Ministerio de Educación (MINED) para que los artistas puedan estar contemplados en programas de educación artística.

Por otra parte, criticaron el cambio tan constante de las autoridades al frente de la Secultura. En lo que va de la administración de Funes, son 3 las personas que se han desempeñado en el cargo de secretario de cultura. En la actualidad, Magdalena Granadino es la persona al frente de la Secretaría, quien asumió en febrero de este año.

La razón de ser del MAI apunta a la denuncia y a la protesta a través del arte que es su “arma” manifestó Omar Renderos (OR) y agregó que la población ha visto con buenos ojos que realicen su denuncia de forma pacífica a través del arte.

Los artistas de teatro y representantes del MAI, dijeron sentirse cansados de la “sordera política” que hay por parte de las autoridades del Gobierno, así lo expresaron en la siguiente entrevista.

¿Cómo nació el Movimiento de Artistas Independientes?
LS: El MAI nace como un descontento e indignación que sentimos varios sectores de los artistas, en el cual expresamos este malestar que se siente a nivel de políticas culturales. Al no haber políticas culturales se agranda este vacío que no nos permite trabajar, ni desarrollarnos, por lo tanto las artes hemos caído en una marginación. Ese es el principal detonante.

¿Cómo está conformado el MAI?
OR: El MAI está conformado por artistas independientes de diferentes sectores de las artes, eso es como decir la gran asamblea. Luego estamos conformados en comisiones. A nivel interno está la Comisión de Comunicaciones, la Comisión Artística, la Comisión de Finanzas, la Comisión de Aspectos Legales y la Comisión de Relaciones Internacionales. Tenemos la ventaja que como hemos tenido un proceso de diálogo, un proceso de proponer, esto, a los diferentes sectores, nos ha ido fortaleciendo a nivel de estructura organizativa, de filosofía organizativa de cómo manejar ese funcionamiento de asociaciones y movimientos.

¿Cómo surge la idea de denunciar públicamente?
LS: Un día Omar Renderos se volcó a la red (social) y expresó su malestar. Ese grupo creció y explotó. Al ver tantos adeptos en el muro expresando opiniones dijimos “vamos a hacer una asamblea”. Comenzamos a hacer las asambleas y la gente se reunía, la gente hablaba, entonces comenzamos a ver la necesidad de agruparnos y ahí nace de esas asambleas el MAI, donde nuestra principal lucha es la reivindicación de las artes en El Salvador.

¿Qué factores influyeron para darle vida al MAI?
OR: El movimiento a partir de ese descontento que ha venido pasando desde gobierno tras gobierno, creemos que es la gota que derramó el vaso. Nos hemos instalado en demandar, manifestar ese descontento, esa indignación por las ausencias de esas políticas. El tema cultural específicamente en este gobierno ha sido invisible, sobre todo por la misma dinámica que ya conocemos ­cambios en las autoridades de la Secretaría de Cultura­. Ha habido cambios de secretarios de cultura, las inconsistencias, la falta de voluntad, la ceguera política que hay en cuanto al tema cultural. Hemos llegado a un momento que, como artistas, necesitamos tener una voz donde reivindiquemos nuestro trabajo.

¿A qué se refieren cuando hablan de reivindicar el arte?
LS: Al haber ausencia de políticas culturales, eso denota un derrotero a seguir. Puede haber programas, pero los programas son una cuestión pasajera. Nosotros no podemos vivir como que esto fuera un negocio y ahora viene una señora y dice “vamos a pintar esto de este color”, viene otro señor y cambia el color, viene otro y cambia el color, otra vez. Eso es lo que ha pasado con la Secretaría de Cultura, esa inconsistencia, esa discontinuidad.

¿Cómo ha sido el papel de la Secretaría de Cultura para el apoyo al arte?
OR: Una de las cosas que ha afectado es la falta de diálogo y la visión democratizadora de la Cultura porque no hay consulta. No hay consulta a los sectores, cuando hablas de que no hay consulta a los sectores, eso quiere decir que estamos marginados, que no cabemos en este programa. Ni les interesa saber la opinión, eso es exclusión, eso es marginación.
Nosotros necesitamos bases lo suficientemente consistentes para poder desarrollar nuestro arte. Nosotros estamos a la buena de Dios a lo que venga alguien con un programita.

¿Qué nivel de receptividad han tenido en la población salvadoreña con las acciones realizadas en el Monumento a la Constitución y en la Plaza Gerardo Barrios?
OR: Muy buena. Desde que se hizo la primera acción, en el Monumento a la Constitución, la gente vio con muy buenos ojos la forma en cómo estamos demandando. Nuestra forma es la poética, la metáfora y es nuestra arma. La metáfora es un vínculo fuerte y novedoso para poder dejar en la memoria histórica, en la conciencia, en las mentes de la sociedad entera, la denuncia en concreto que el MAI hace. La ciudadanía está tomando cada vez más la imagen de empatía con nosotros. La acción que tuvimos alrededor de la Plaza Gerardo Barrios, la gente se nos acercó y nos decía “está muy bien lo que hacen de una forma pacífica dentro de lo que conocen y además es necesario que los apoyen”.

LS: Más allá de eso, en el aspecto local, los artistas también se han expresado, nos han manifestado su voluntad por acompañarnos en esta lucha y a nivel internacional hemos visto tanto en el área centroamericana: Costa Rica, Nicaragua, Honduras y Guatemala han dado muestras de solidaridad y ven con muy buenos ojos esta iniciativa que hemos tomado que está creciendo tan rápido, incluso ya podemos vislumbrar un futuro de unión centroamericana de políticas culturales.

¿Qué busca el MAI con estas primeras acciones de denuncia realizadas?
OR: En esta primera etapa lo que estamos haciendo es una etapa de sensibilización a la ciudadanía, al mismo gremio, a la misma comunidad, a los mismos sectores artísticos. Esto rebota a la Secretaria de Cultura de la presidencia con todo y su aparataje estatal.

Luego de esta etapa de sensibilización, ¿Qué otras acciones tiene planificadas MAI para reivindicar las artes en El Salvador?
OR: Nosotros ya tenemos una planificación, estamos reuniéndonos constantemente. Tenemos estructuradas comisiones de trabajo. Estamos estructurando demandas legales, manifiestos artísticos, acciones artísticas y estableciendo relaciones con otros movimientos que están en el exterior. Ya tenemos un enlace con movimientos de Brasil, así como también con otros movimientos que se están dando a nivel centroamericano. Estamos estructurándonos y vamos por más acciones.

LS: La razón del ser del MAI por la reivindicación de las artes, apunta a la denuncia y a la protesta. Indigna al ver en las autoridades superiores, poder Ejecutivo, que no saben entablar un rumbo y un derrotero específico de lo que tiene que ser la Cultura; para prueba tres administraciones.

¿Cuál es la principal preocupación del MAI en el tema de la Secretaría de Cultura?
LS: Nos preocupan las declaraciones de la actual secretaria de cultura cuando dice que son “un ave de paso”. Lo dice: “Yo soy un ave de paso”. Esto quiere decir: no me exijan tanto o no tengo capacidad de hacer las cosas o miren “solo dos añitos y me voy y todo sigue igual”. También nos preocupa demasiado la idoneidad que se tiene en cuenta para ocupar los cargos públicos, supuestamente se deben a una meritocracia. Más allá de eso, nos preocupa también de la Secretaria el ser el gran proyecto que quiere dejar como legado el sistema de orquestas y coros nacionales. Me estás hablando de un sector nada más. Es como que yo, si soy de agricultura, diga: “hoy solo vamos a sembrar frijoles” y qué pasó con la caña de azúcar, qué pasó con el café, qué pasó con los tomates, algo así. Entonces qué es divide y triunfarás esto, ¿o hay una política coherente? No hay una política coherente, no hay una visión coherente.

¿Cómo ha sido el papel de los artistas frente a la Secretaría de Cultura?
OR: Nosotros hemos sido muy propositivos, viéndolo desde la perspectiva de teatro. Pero, no solamente teatro, ha habido otros sectores, otras propuestas. Existe una Mesa de Desarrollo de Arte y Cultura, que fue presentada como una propuesta para establecer una línea política, que no se escuchó, no pasó a más. Esa mesa aglutinaba como MAI a todos los sectores de las artes. Hemos sido muy propositivos. Nosotros llegábamos “sentémonos, dialoguemos y veamos que conjuntamente podemos hacer”, pero nunca se tomaron en cuenta. Nosotros ya hicimos, nosotros ya propusimos, eso no quiere decir que no estamos abiertos a querer seguir dialogando, pero con bases concretas. Ya no podemos estar moviendo o encontrándonos para poder generar proyectos o propuestas que al final lo que hacen es que las engavetan o las tiran al basurero.

Después de las propuestas que han realizado a SECULTURA ¿Qué viene ahora?
OR: Nuestra lucha es por acciones concretas orientadas y vinculadas dentro de bases legales de una ley que ampare todos esos proyectos. Estamos demandando una visión de las artes en este país, debido a una ceguera por la que hemos estado pasando durante todos estos gobiernos.

Al unirse todos los sectores de las artes, es un trabajo en conjunto, ¿cuál es la meta?
LS: Estamos cansados de que cada sector vaya a ver qué puede proponer en beneficio de cada sector. Nos unimos todos los sectores, para que no se pierdan ni se engaveten esos proyectos que cada sector ha dicho. Nos unimos todos. Una de las grandes metas es el Foro Nacional de Arte y Cultura, que tiene que dejar un documento de país, sobre las necesidades que tienen los sectores y sobre un curso a seguir. Donde por más que cambien las administraciones, los gobernantes y partidos de gobierno, la política esté estructurada y dé seguridad a los trabajadores de las artes.

¿Ya están trabajando para consolidar el foro nacional?
LS: Cada sector se está fortaleciendo a sí mismo. Hemos puesto a trabajar a las asociaciones. Nosotros no tenemos capacidad para hacerlo, pero hacemos ese llamado de emergencia que eso es necesario.

¿Quiénes serían los principales actores en este Foro?
LS: Tienen que ir representados todos los sectores que activan el arte y la cultura, los distintos entes gubernamentales: Ejecutivo, Legislativo, Ministerio de Educación. La empresa privada es fundamental y organismos internacionales. Los medios de comunicación, para que no haya más vacíos para que creemos una plataforma donde partido o administración que pase sepamos que hay un trabajo que se tiene que seguir. No es a voluntad de cada partido o gobernante que llegue para ver qué va hacer. El arte tiene que sobrevivir a cualquier partido o a cualquier bandera, la cultura y el arte están libres de todo eso.

¿Por qué en gobiernos anteriores no habíamos tenido conocimiento de un movimiento de artistas independientes?
OR: Porque fue la gota que derramó el vaso, nosotros hemos cumplido procesos diplomáticos, procesos de ser propositivos, procesos de diálogo, procesos de establecer encuentros con los diferentes secretarios, ministros, consejos de cultura que hayan pasado. A estas alturas ya la memoria histórica nos está reclamando oigan despierten, aquí está pasando algo, aquí hay una cuestión indignante que el arte no soporta.

LS: Los movimientos surgen de las crisis. No es porque seamos oportunistas y aprovechemos esa crisis. Esto como dice Omar, yo no diría rebalsar el vaso, es rebalsar el huacal, porque es un huacal no es un vaso.

OR: (RISAS) es muy pequeño el vaso.

LS: Es un huacal, una pila de agua que se viene acumulando desde los gobiernos anteriores y nosotros con esto estamos claro. Si bien empieza ahora, pero tiene sus inicios anteriores, solo que hoy estamos despertando.

¿Qué favoreció para que ese despertar que menciona se viera reflejado en las acciones de denuncia en diferentes Monumentos?
LS: El uso de las redes sociales vino a namizar todo esto. Antes no estaban las redes sociales, hoy pasan a ser protagonistas y sin las redes sociales el MAI ahora estaría siendo un proceso más lento de conformación, quizás ni siquiera tendríamos la primera acción. Hoy la tecnología está desarrollada y a través del internet nosotros podemos expresar nuestro pensamiento libremente y buscar sentidos comunes.

¿Cuáles son las proyecciones que MAI tiene a futuro?
LS: Que haya un corredor para el arte y la cultura donde los gobiernos se comprometan a establecer políticas culturales, eso sería lo mejor para Centroamérica. Por ahora nosotros nos enfocamos en reivindicar las artes en El Salvador. Crear incidencia a nivel de políticas culturales en las autoridades respectivas: Ejecutivo y Legislativo, hacia ellos va enfocada nuestra campaña. También tenemos la social que hay que sensibilizar y, por supuesto, buscar cosas fundamentales como esa separación absurda que hay entre cultura y MINED.

¿Por qué separación absurda?
LS: Te pongo un ejemplo, la educación artística existe a nivel básico y eso lo da el CENAR pero el Ministerio de Educación no admite la educación artística. Los más indicados para educación artística serían los artistas. El Ministerio de Educación no absorbe a los artistas. Por ejemplo la Escuela de Danza Morena Celarié, tú sales ahí bailarina, pero sales con un diploma que no te lo reconoce el Ministerio de Educación porque no está inscrito, no hay un programa. Los artistas todavía estamos en un pozo muy profundo. Desde hace años se le ha pedido al Ministerio de Educación que urge un convenio entre SECULTURA y el Ministerio de Educación para hacer proyectos en común donde los artistas estén contemplados en programas de educación, eso no existe.

¿El MAI es el primer movimiento de artistas independientes de El Salvador o antes ya hubo un intento por parte del gremio artístico?
LS: En nuestro perfil como MAI somos únicos porque nuestra lucha es alzar las voces y salir a la calle a hacer dinámicas de acción e intervención de espacios públicos para concientizar; como eso, hasta ahora, por lo menos en este siglo no ha habido. Sí hay un antecedente bien fundamental, nosotros queremos retomarlo, que es todo el trabajo que se hizo en la mesa de desarrollo social, pero ¿dónde está eso? estamos hartos de esa sordera política. Si hay sordera política, pues vamos a gritar más.

OR: A nivel independiente de los diferentes sectores, también ha habido luchas, negociaciones que son grandes esfuerzos muy necesarios que se han dado en las diferentes asociaciones como ARTES, Los Plásticos, las diferentes asociaciones por independiente han creado sus propuestas eso nos da una lectura. La gente va creando sus núcleos y de ahí va creando sus propuestas, pero cuando no se te escucha obviamente resurge este tipo de movimientos.

¿Qué respuesta han tenido de parte del gobierno?
LS: Hay una sordera, vamos a ver cómo se desarrolla en las próximas semanas para que nosotros nos hagamos sentir. Una de las cosas que también vemos es que no quieren tocar el tema, eso nos da valor. Una actitud de “mejor no toquemos el tema” porque quizás no les conviene. Es parte de la sordera política.

¿Cuáles son las principales problemáticas que aquejan al sector artístico?
LS: Desde hace años le dijimos al Dr. Héctor Samour “urge un convenio entre SECULTURA y el Ministerio de Educación”. Con los artistas de danza y artistas de teatro tenemos muchas similitudes: actuamos en colectivo, necesitamos los mismos espacios y hay un montón de inconsistencias. Hay problemas de tarifarios en el teatro nacional.

OR: Eso es también algo que nos indigna totalmente, esos tarifarios que están desorbitados es verdaderamente asfixiante, por lo mismo de que no tienen la viveza de poder establecer diálogo, de sentarnos con todos los sectores y saber escuchar. No pueden, no saben o no te quieren escuchar, no entienden qué es escuchar, están con una falta de voluntad, con una ceguera. Por eso es que ahora, el huacal está creando una fuente donde se está rebalsando todo. Para el tarifario de los teatros nacionales manejan unas cifras que para los grupos independientes, que son los que dinamizamos las artes en este país, son insostenibles e inalcanzables porque tenemos que pagar una cuota al Teatro Nacional donde al sacar números, no nos sale. A parte de eso, hay inconsistencias porque hay unos reglamentos donde también ponen casi al mismo nivel a otras empresas privadas que están pagando lo mismo que le puedan cobrar a un grupo independiente de teatro, donde se supone que la empresa privada o las alcaldías tienen más poder de pago y ahí es donde deberían regular esas tarifas.

Para finalizar, ¿vamos a ver más acciones como las realizadas en la Plaza Gerardo Barrios o el Monumento a la Constitución?
LS: Claro que sí y se divertirán

OR: Van a ver acciones de este tipo, ahorita estamos en un primer ciclo de esta propuesta asfixia. Este es un movimiento abierto totalmente, van a venir otros compañeros de diferentes ramas, donde van a proponer otro tipo de performance y dentro de la línea del manifiesto y la denuncia. Por el momento tenemos esa propuesta que ha sido verdaderamente impactante y que hemos llegado a sensibilizar a la ciudadanía a y a los mismos compañeros del gremio.

LS: Nuestras propuestas de denuncia van a ser netamente artísticas, eso es lo que nos hace diferentes, eso es lo que nos hace únicos.