Tras doce asaltos, el ex campeón mundial estadounidense Antonio Tarver tuvo que conformarse con un empate ante su retador el nigeriano Lateef Kayode.

La noche del sábado, en el Home Depot Center en California, el veterano peleador declaró su descontento por un empate que consideró un robo.

Durante los primeros seis rounds, con un estilo poco ortodoxo, Kayode logró imponerse al monarca Crucero de la Organización Internacional de Boxeo. Pero a raíz de que iba avanzando la contienda Tarver - a raíz de un regaño de su entrenador, quien le dijo que no estaba haciendo nada - comenzó a imponer su estilo.

En el octavo episodio, Tarver logró meterle las manos al desordenado de Kayode y a pesar del gancho a la barbilla que hizo tambalearse al pupilo de Freddie Roach, no pudo concretar el nocaut.

"No estoy de acuerdo con el resultado. Toda la noche lo estuve correteando y buscando la pelea. Además de que lo lastime en varias ocasiones", dijo Tarver bajando del ring.

Tarver, de 43 años, mantiene un récord de 29 victorias, 20 nocauts, seis derrotas y un empate. Mientras que Kayode dejó su foja profesional de 18 triunfos, 14 nocauts y un empate.

Al final de la contienda los jueces dieron 115-113 para Tarver, 115-113 para Kayode y 114-114, que le permitieron a Tarver retener la corona.

En la pelea preestelar de la noche, y después de casi cuatro años de ausencia el peleador Ronald Winky Wrigt fue vencido por el peleador Peter Quillin por decisión unánime. Quillin se apuntó tarjetas de 98-91, 98-91 y 97-92.