Unas declaraciones de Obama despertaron la polémica en Polonia. Un simple acto para conmemorar a un miembro de la resistencia durante la Segunda Guerra Mundial desencadenó una airada protesta por parte de los polacos.
Polonia exigió una disculpa por parte de los Estados Unidos después de que el presidente Barack Obama se refiriera a los campos de concentración como "polacos" en lugar de "nazis".
Las reacciones no tardaron en llegar. El ministro polaco de Exteriores, Radek Sikorski, calificó las palabras de Obama de "error escandaloso" y el primer ministro de Polonia, Donald Tusk, dijo que las expresiones de arrepentimiento de Washington no fueron suficientes.


Publicado: 30/05/2012 14:22