NUEVA YORK, Nueva York – Un Gran Jurado del condado de Suffolk, Long Island hizo un dramático llamamiento a los legisladores a implementar un sistema que permita dar seguimiento a drogas recetadas, en momentos en que su uso indebido en el estado de Nueva York ha alcanzado niveles alarmantes.
La escalada de la violencia, la adicción y el tráfico, así como el número de prescripciones de analgésicos narcóticos se ha incrementado en seis millones en los últimos años, subiendo su equivalente de 16.6 millones de dólares en 2007 a casi 22.5 millones en 2010, estableció un reciente informe el Fiscal General de Nueva York Eric Schneiderman.
"La crisis de medicamentos recetados ha alcanzado proporciones epidémicas. Es hora de actuar, antes de que ocurra otra tragedia. Este informe demuestra que no podemos darnos el lujo de esperar ", dijo Fiscal General en un comunicado enviado a HuffPost Voces, en respuesta al informe emitido por un gran jurado del condado de Suffolk.
Schneiderman propuso para enfrentar esta crisis la implementación del I-Stop (Sistema de Internet para el seguimiento a la sobre prescripción) un sistema que crea, en tiempo real, una base de datos en línea para médicos y farmacéuticos para realizar un seguimiento de la prescripción y dispensación de determinadas sustancias controladas.
El reporte del Gran Jurado de Suffolk, Long Island que urge a tomar acciones urgentes a la legislatura estatal, es un respaldo tácito al sistema I-Stop propuesto por el Fiscal General.
El proyecto de ley de I-STOP del Fiscal General recibió el respaldo de la senadora federal Kirsten Gillibrand, de una coalición bipartidista de 24 representantes estatales de Nueva York y al menos 20 organizaciones de proveedores de tratamiento de la adicción.
Entre las principales recomendaciones del Gran Jurado, se llama exigir a todos los prescriptores acceder a la base de datos estatal antes de emitir recetas de sustancias controladas. La base de datos de medicamentos recetados proporcionará acceso al historial de prescripción de los pacientes y sería accesible a todos los prescriptores y dispensadores, sostiene el Gran Jurado.
Adicionalmente, para la prescripción adecuada de cualquier medicamento, prescriptores y dispensadores deben tener pleno conocimiento de los medicamentos recetados en la historia de un paciente. De otra parte, el reporte destaca como vital, reducir el tiempo permitido a los dispensadores para introducir los datos de prescripción en la base de datos después de la dispensación.
En la actualidad, subraya el documento, el ingreso de esta información puede tomar hasta 45 días después de la dispensación. La información debe ser actual para ser eficaz, enfatiza el reporte.
"Las agencias del orden, profesionales médicos y funcionarios en el terreno, - que ven de primera mano la devastación de esta crisis– han demostrado su firme apoyo al proyecto I-Stop para proteger a nuestras comunidades”, agregó el fiscal Schneiderman.
Schneiderman insistió que es el momento de promulgar un sistema de tiempo real para optimizar la comunicación entre los proveedores de cuidado de la salud y los farmacéuticos para servir mejor a los pacientes, detener el tráfico de medicamentos con receta, y proporcionar tratamiento a aquellos que necesitan ayuda.
El reporte del Gran Jurado concluye que la prescripción excesiva es el verdadero problema al tiempo que también refuta las afirmaciones de que hay una epidemia de dolor no tratado.
De acuerdo con el informe del Fiscal General, el abuso de medicamentos recetados es el segundo problema más frecuente de drogas ilegales del país.
El informe documentó por ejemplo que las recetas de hidrocodona a nivel del estado han aumentado un 16.7 por ciento, mientras que las de oxicodona han aumentado un asombroso 82 por ciento.
En Nueva York, la tasa de uso indebido de medicamentos recetados para el dolor entre los mayores de 12 años o más aumentó en un 40 por ciento entre 2002 y 2009, con cerca de 900,000 recetas de oxicodona y más de 825,000 recetas de hidrocodona en 2009.
En Buffalo, destaca el informe, donde está la mayor clínica de metadona en el estado, el Sistema de Salud Católica, ha comenzado a reorganizar sus servicios para dar cabida a la atención necesaria para tratar el incremento de mujeres embarazadas adictas a opiáceos (compuesto o derivado del opio) y los recién nacidos.
Otro dato importante del informe señala que en Long Island, las admisiones –de emergencia y no emergencia- a programas de tratamiento de drogas que involucran a otros opiáceos al margen de la heroína, se han incrementado a un ritmo alarmante. Entre 2004 y 2009, el número de muertes debido a los efectos tóxicos de los opioides de prescripción fue más del triple en el Condado de Nassau.
En junio de 2011 en uno de los crímenes que más estremeció a la nación, David Laffer ingresó a la farmacia Haven Drugs en Medford, Long Island y mató a tiros a cuatro personas, entre ellas la cajera de origen salvadoreño Jennifer Mejía, de 17 años. Laffer robó de la farmacia cientos de píldoras de hidrocodona, una droga opiácea.
En un hecho similar, en abril de 2011, esta vez en Trenton, Nueva Jersey, Jamar Myers luego de robar unos 10,000 dólares en píldoras de oxycodone, asesinó de un tiro al farmacéutico Arjun Reddy Dyapa.
Según datos del Departamento Antidrogas Estadounidense (DEA) los robos a mano armada en farmacias alrededor del país aumentaron en 81 por ciento entre 2006 y 2010, de 380 a 686. El incremento de píldoras robadas fue de 706,000 a 1.3 millones, de acuerdo con esa fuente.
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Publicado: 29/05/2012 10:03 Actualizado: 29/05/2012 10:14