Hyundai es una marca que durante los últimos tres años nos ha sorprendido más que en toda su historia como marca presente en el contexto automotriz global. ¿Por qué? En gran parte este éxito se debe al atractivo diseño que caracteriza a cada uno de sus modelos, los cuales además cubren gran parte de los nichos del mercado.

Con ese éxito cosechado durante el último tiempo, Hyundai además se ha otorgado la licencia de innovar y arriesgarse lanzando un producto de configuración poco típica. Nos referimos al Veloster, el cual es el sucesor del Tiburon y que destaca por ser un hatchback de cuatro puertas asimétricas. Es decir, por el lado del conductor solo posee una puerta, en el lado opuesto posee dos puertas, mientras que en el extremo posterior la puerta hacia el espacio de carga con acceso al habitáculo.

Además y aparte de esta curiosa configuración, el Hyundai Veloster posee ese lenguaje de diseño que ha caracterizado a los últimos modelos de esta marca, quizás algo exagerado, con lo cual cumple con una imagen irreverente, juvenil y diferenciada. Su motor es un 1.6 litros inyección directa (GDI) de la familia Gamma, el cual desarrolla una potencia de 138 caballos, los cuales son suficientes para mover a este deportivo compacto con soltura, aunque sin otorgar grandes emociones.

Para esto pronto tendremos una versión turbocargada de este motor, el cual ofrecerá una potencia de 201 caballos que avalará esa amenazadora presencia estética y exprimirá al máximo ese bien calibrado chasis y suspensión.

En conclusión con el Veloster, Hyundai nos ofrece un producto diferente y atractivo, que además destaca por su eficiencia en combustible. Por eso se encuentra entre nuestros cinco hatchbacks a considerar.