José Luis Zelaya perdió otras dos batallas ante el senado estudiantil de la Universidad Texas A&M que le negó su acceso como vicepresidente de diversidad, a pesar de ser el candidato más calificado para el puesto. Su condición migratoria como indocumentado fue la causa de que no alcanzara el número de votos necesarios en dos rondas de votación.
El joven de origen hondureño, quien cursa la maestría en enseñanza del inglés como segunda lengua, captó la atención nacional cuando se convirtió en el primer indocumentado que compitió por la presidencia del gobierno estudiantil en el tercer campus universitario más conservador de Estados Unidos, según la clasificación del Princeton Review.
“Si la universidad nos acepta bajo nuestra condición migratoria de acuerdo a la ley de Texas, no hay razón para que no pueda servir en el gobierno estudiantil, donde debería importar si estoy calificado y no mi estatus migratorio”, dijo Zelaya a HuffPost Voces.
Su lucha por ser parte del gabinete del nuevo presidente estudiantil John Claybrook, lo llevó a defender su postura en discursos sobre diversidad y apertura a diferencias culturales en las sesiones del senado estudiantil en esa universidad ubicada en College Station, a 100 millas de Austin, la capital de Texas.
Su candidatura fue sometida a votación dos veces, pero no alcanzó los dos tercios de los votos para ser confirmado en el cargo. Varios de los electores manifestaron su rechazo a votar por Zelaya sólo por su condición como indocumentado.
“Me discriminaron por ser diferente a ellos”, indicó, quien llegó a Estados Unidos a los 14 años de edad desde Honduras, de donde huyó de la violencia y la pobreza.
Muy popular y conocido por ser un apasionado activista de los derechos de inmigrantes y minorías en el campus de la universidad Texas A&M, donde el 70% de los estudiantes pertenecen a la raza blanca, Zelaya opina que es tiempo de que se cree un ambiente de aceptación hacia la diversidad religiosa, cultural, sexual y racial.
“Me pregunto si hubieran aprobado para un puesto en el gobierno estudiantil a un aspirante musulmán o un activista homosexual”, externó.
“Yo pertenezco a esta Universidad, yo amo a esta Universidad, quiero servirla y ayudarla para que se termine la discriminación en su campus”, aseguró.
A la universidad Texas A&M acuden unos 300 estudiantes indocumentados inscritos bajo el beneficio de la ley estatal conocida como “Texas Dream Act”, la cual desde el 2001 permite el ingreso de inmigrantes que se graduaron de una preparatoria texana y cumplan los requisitos para pagar una colegiatura como residentes en la entidad.
El nuevo presidente del gobierno estudiantil, John Claybrook fue quien nominó a Zelaya para la posición de vicepresidente de diversidad y apoyó su postulación en las dos votaciones, ya que lo considera la persona más conectada con la comunidad minoritaria.
Zelaya se enfrentó a una primera ronda de votación en el senado estudiantil y recibió la mayoría de los votos, pero le faltaron 4 para alcanzar los dos tercios necesarios para ser confirmado en el cargo. En la segunda elección, quedó corto por 8 votos para ganar.
Luego de ser derrotado en la primera votación, el propio periódico de la universidad “The Battalion”, dedicó una editorial a la defensa de Zelaya para pedir al senado estudiantil que rectifique su error y confirme en el puesto al aspirante latino.
Después de avalar su trayectoria y curriculum académico, en el editorial se afirma que “el Senado bloqueó la confirmación de Zelaya, no por sus calificaciones o visión para ese rol, sino debido a su estatus migratorio”.
Lo identificaron como un activo participante para la unidad de grupos marginados y de minorías en el campus, ya sea como líder de estudiantes latinos o como colaborador para trabajar con la asociación de estudiantes islámicos, grupos de gays, lesbianas, bisexuales y transexuales, así como organizaciones de afro-americanos.
Zelaya “identificó una necesidad en la comunidad de A&M y actuó”, señala el editorial, el que reconoció que durante años el hondureño se ha acercado a grupos estudiantiles políticos, religiosos y culturales que difieren dramáticamente de sus propias creencias.
En otra parte, criticó al Senado estudiantil porque “está más preocupado por la imagen pública de la universidad que por el bienestar de los estudiantes que pretende representar”, al referirse al comentario de uno de los miembros de ese cuerpo estudiantil que externó que no dudaba de que Zelaya haría un excelente trabajo en esa posición, pero “se vería mal que esta universidad confirmara a un inmigrante ilegal para una posición de liderazgo”.
Ahora que se le impidió ser parte del gobierno estudiantil, reveló que está pensando en crear una organización independiente para promover el respeto a la diversidad cultural. “Es necesario que todas las culturas converjan, que se respeten las diferencias, que incluyamos a los demás aunque sean distintos a nuestras ideas y prepararnos para incluir a todos”, dijo.
Para Zelaya, es urgente cambiar de mentalidad y adquirir una visión amplia del mundo, una actitud de apertura como seres humanos, donde no se discrimine por las diferencias.
Su meta ahora es obtener suficientes recursos financieros para seguir sus estudios de maestría y continuar con un doctorado. A través del tejido de gorros de estambre se costeó parte de su educación universitaria y la de su hermana, pero las ventas han caído debido al clima caluroso.
En marzo pasado, Zelaya fue uno de los seis competidores por la presidencia del gobierno de estudiantes de la Texas A&M y quedó en cuarto lugar, convirtiéndose en el primer indocumentado en la historia de esa universidad que se registra para esa posición en esa institución a la que asisten más de 50,000 alumnos y es la de mayor población estudiantil en Texas.

Publicado: 12/05/2012 10:18 Actualizado: 12/05/2012 10:18