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Jorge Luis Macias
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Cincuenta millones de hambrientos en Estados Unidos están esperando

Publicado: 11/05/2012 15:00 Actualizado: 11/05/2012 15:06

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Bodegas con cajas listas para su entrega. (Jorge Macías)

LOS ANGELES, California.- Aparte de entregar correspondencia en sus horas de trabajo, miles de carteros de todo el país recogerán despensas y alimentos no perecederos este fin de semana durante la Vigésima Campania Nacional Anual 'Stamp Out Hunger' (Erradicar el Hambre) que organizan los carteros de la National Association of Letter Carriers (NALC).

La recolección de alimentos en los hogares de millones de estadounidenses se efectuará este sábado en 1,300 sucursales postales. Los víveres se destinarán a cubrir las necesidades inmediatas de bancos de comida que sirven despensas a los más necesitados.

La tarea que inició en 1980 y se lanzó a nivel nacional en 1992 se desarrollará en todo el país, incluyendo los territorios de Puerto Rico, Guam y las Islas Vírgenes.

“Creemos que tan solo en el condado de Los Angeles hay un millón de personas que necesitan comida de manera urgente”, dijo Raymond P. España, administrador de correos del Servicio Postal de Estados Unidos (USPS) a HuffPost Voces. “Nuestra meta es recaudar 8 millones de toneladas de alimentos”. . La población total del condado es 10.3 millones de habitantes.

Sin embargo, estimados de la Asociación Nacional de Carteros indican que el 16 por ciento de todos los estadounidenses (49 millones) están en riesgo de hambre, y viven inseguros de dónde provendrá el alimento del día.

“Eso incluye a uno de cada cinco niños menores de 18 años, además de casi cuatro millones de ancianos que se ven obligados todos los días a escoger entre el pago de una factura de servicios públicos como luz o agua, o comprar comida”, aseguró Fredric Rolando, presidente de NALC. “Mucha gente está pasando hambre en estos momentos”.

En 2011, los miles de carteros que participaron en la campana “Stamp Out Hunger” recaudaron 70.2 millones de libras de alimentos, gracias a la generosidad de los estadounidenses.

“Hacemos lo que podemos para ayudar”, indicó a Huff Post Voces Martin Grau, un cartero con 17 años de profesión. “Nosotros vamos a las casas a entregar correspondencia, pero, a veces interactuamos con los clientes y ellos nos hacen saber las penurias económicas que están teniendo para poder alimentar a sus hijos”.

Un ejemplo de la situación anterior es Rebeca Ramos, madre salvadoreña de tres hijos: Julie, Marvin y Jonathan, de 13, nueve y siete años de edad. Viven en la empobrecida zona de Watts, un suburbio del sur-centro de Los Angeles.

“No tengo esposo; como puedo me las arreglo para darles de comer y sobrevivo con estampillas de comida”, dijo la mujer, entrevistada cuando compraba comida que está a punto de caducar en el Christian Food Center, ubicado al este del bulevar Washington. “He pagado 20 dólares por todo el mandado; llevo algo de fruta, vegetales y suficiente pan para prepararles sándwiches en la semana”.

Y, aunque no existen datos oficiales del hambre en Estados Unidos, el Departamento de Agricultura, entidad que gestiona las estampillas de comida, indica que tan solo en 2009 un 5,7% de hogares en el país –como el de Rebeca- presentaba “seguridad alimentaria muy baja”, es decir, 45 millones de personas, la mitad de ellos son niños.

“El hambre en Estados Unidos es una realidad”, subrayó Mark Anderson, administrador de correos del USPS. “Si hace tres años eran 45 millones de personas quienes sufrían la carencia de alimentos básicos, ahora tenemos cinco millones más a causa de la crisis económica del país”.

Por si fuera poco, la NALC indicó que en un 28% de los hogares estadounidenses un 28% -15 millones de personas- al menos un adulto no tuvo comida por un día completo, a causa de la falta de recursos económicos.

“Yo no necesito mucha comida; ya estoy viejo”, dijo a Huff Post Voces, Raphael Hills, un jubilado afroamericano de 72 años de edad que también acudió al banco de comida Christian Food Center de Los Angeles a surtir su despensa. “Gracias a Dios hay gente caritativa que nos ayuda a no morir de hambre porque todo está demasiado caro”.

Hills reveló que recibe unos 700 dólares mensuales de la pensión de su fallecida esposa, Marie, aunque indicó que el dinero se le esfuma a la hora de pagar 300 dólares por la renta de un cuarto, 175 por las visitas al medico, mas de 100 en medicinas, además de las facturas de agua, luz, gas y teléfono.

“Nos enfrentamos a una difícil realidad porque estamos viendo mucha mas gente haciendo línea para recibir asistencia”, declaró Michael Flood, presidente del Banco Regional de Comida de Los Angeles. “Para gente como Raphael y Rebeca hacemos esta misión de recolectar comida”,

En la actualidad, Los Angeles Regional Food Bank proporciona ayuda a unas 24,000 personas mayores de 60 años de edad, a través de su programa mensual “Commodity Suplemental Food Program”.

La campaña Anual 'Stamp Out Hunger' de la Asociación Nacional de Carteros está siendo respaldada por las compañías Campbell Soup, Uncle Bob’s Self-Storage, la organización sin fines de lucro United Way, el sindicato nacional AFL-CIO, y la organización nacional de personas de la tercera edad AARP.

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