Victoria Infante
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California sale en defensa de las trabajadoras domésticas

Publicado: 11/05/2012 13:29 Actualizado: 11/05/2012 13:29

Andrea Guadarrama
Andrea Guadarrama, empleada doméstica, firma una tarjeta que será llevada a los senadores.

Las trabajadoras domésticas de California están muy cerca de conseguir que se apruebe una ley que por primera vez en la historia de estas mujeres protegería sus derechos laborales.

La Domestic Workers Bill of Rights, o AB 889, pretende que las empleadas domésticas tengan algunos de los derechos básicos de los que goza el resto de los trabajadores estadounidenses, pero de los que han sido excluidas durante décadas.

Esta ley, que ya libró varias batallas desde que fue presentada en la Legislatura estatal en enero de 2011, fue aprobada por la Asamblea estatal y por varios comités de Senado, y llegará en cuestión de semanas al Comité de Apropiación del Senado; si es aprobada posteriormente por el pleno de esta cámara alta, en junio se convertiría en ley, luego de que el gobernador Jerry Brown la firme.

“Las empleadas domésticas no tienen en este momento ningún tipo de derecho”, dijo Aquilina Soriano Versoza, representante del Centro de trabajadoras filipinas, uno de los grupos que se beneficirían con esta norna.

Bajo la nueva provisión, que protegería a unas 200,000 trabajadoras en todo el estado –85% de ellas inmigrantes latinas– estas mujeres tendrían derecho a media hora para comer, así como a un descanso de 10 minutos luego de cuatro horas de trabajo.

También obligaría al empleador a pagar horas extra y a pagar si la trabajadora se presenta en casa y la regresaron porque no la necesitaron.

Por otra parte, si la empleada vive o trabaja en una casa las 24 horas, tendrá derecho a dormir ininterrumpidamente por ocho horas bajo condiciones adecuadas.

La ley también busca que las empleadas que trabajen más de cinco horas tengan derecho a usar la cocina, sin costo alguno, para que hagan su propia comida. Esta provisión se redactó pensando en que muchas de estas mujeres tienen distintos bagajes culturales y comen comida distinta de la de sus empleadores.

Entre las beneficiadas se encuentran las amas de llave, las niñeras y las personas que cuidan a enfermos o incapacitados en casas privadas. La mayoría son mujeres inmigrantes que muchas veces ganan sueldos menores al del nivel de pobreza.

El jueves durante la mañana, varios grupos que apoyan la ley visitarían a varios senadores del sur de California para insistirles en la necesidad de aprobar la SB 889. Lo mismo harían otros grupos en otras partes del estado.

“Tenemos que dejar a nuestros hijos para cuidar los de otros, pero no nos pesa porque yo cuido a esos niños con el mismo amor con el que cuido a mis hijos”, dijo Andrea Guadarrama, una niñera que en toda su trayectoria tenido a su cargo a 20 niños, y que además de esta labor, cuando ha sido necesario, se ha desempeñado como enfermera, cocinera y maestra en las casas en las que ha trabajado.

“Es necesario que nos vean, que sí existimos, y que vean que detrás de un policía, de una maestra, hay una nana como yo”.

La movilización de la Coalición de Empleadas Domésticas de California, sindicatos, estudiantes, organizaciones comunitarias y funcionarios, coincidió el jueves con la celebración del Día de la madre, que se festejó el 10 de mayo en varios países latinoamericanos; al mismo tiempo se reconoció la labor de estas mujeres en los hogares estadounidenses.

Las delegaciones que partieron a las oficinas de los senadores fueron armadas con flores, tarjetas firmadas por decenas de madres que trabajan como empleadas domésticas y muñecas en carriolas que simbolizaban la labor de las niñeras.

“Esta carta de derechos busca igualdad en la ley, que las trabajadoras domésticas sean protegidas por las mismas leyes y tengan los mismos derechos que el resto de los estadounidenses”, dijo Martha Sámano, directora en el sur de California de la Coalición deTrabajadoras Domésticas.

También se dio a conocer un video de apoyo que relata la lucha de estas mujeres y que fue realizado por Cuéntame, de la Brave New Foundation. Esta organización se dedica a promover las causas de los latinos a través de videos cortos. Además promueve la cultura y la artes hispanas y busca la participación de este grupo en las elecciones.

"Básicamente, nosotros somos propiedad de ellos", dice en el video una trabajadora presentada como Frida. "Si nos dicen levántate, nos levantamos, hace esto... o sea que uno no tiene derechos. Somos esclavos y propiedad de los empleadores". En la producción, varias mujeres explican –en español– los abusos a los que han sido sometidas, incluyendo entre otros, el robo de salarios.

La AB 889, sin embargo, no goza del apoyo de todos en el Senado. El senador republicano Doug LaMalfa, que preprsenta a Richvale, opina que esta ley matará los trabajos para las empleadas domésticas, porque los empleadores contratarán entonces instituciones privadas para los servicios.

En una pieza editorial publicada en agosto de 2011 el sitio theunion.com, LaMalfa declara que “desafortunadamente, los costos y riesgos sin razón contenidos en esta ley desalentarán a la gente de contratar amas de llave y niñeras e incrementarán el uso de cuidado institucionalizado en lugar de permitir que los niños, los enfermos y los ancianos sean cuidados en sus casas”.

La Coalición de Trabajadoras Domésticas de California, no obstante, insiste en que a los empleados que son contratados a través de agencias usualmente se les paga la mitad de lo que la agencia le cobra a los consumidores.

“Mientras que las ganacias de la agencia puede disminuir un poco, las agencias podrán cumplir con la AB 889 y los consumidores recibirán cuidado de calidad”, sostiene la coalición en un comunicado.

Esta ley no incluye a empleados del programa de Servicios de cuidado en casa (IHSS), familiares del empleador que hacen este trabajo y personas menores de 18 años que cuidan a niños o bebés.

Si California apueba esta ley, sería el segundo estado, después de Nueva York, que lo hizo hace dos años, en tener una provisión que protege los derechos de las trabajadoras domésticas.

El siguiente gran reto, dijo Soriano Versoza, será implementar la AB 889, para lo cual ya se están preparando organizaciones civiles y activistas de todo el estado.

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