Impremedia

por Araceli Martínez / ImpreMedia

SACRAMENTO, California.- Santos Castaneda nunca sabe si va a tener empleo al día siguiente.

"Todos las noches me llaman por teléfono para decirme si va a ver trabajo al día siguiente, y cuando llegó puedo trabajar cuatro horas, seis o hasta ocho, por 8 dólares, sin ningún beneficio", dice Santos, un inmigrante salvadoreño que desde hasta tres años y medio trabaja como cargador en una bodega en la localidad de Chino, en el sur de California.

Se queja de que las condiciones de trabajo son muy malas. "Estamos expuestos al polvo, a químicos. No nos dan entrenamiento. Uno tiene que comprarse sus propios guantes, mascarillas, cinturones de seguridad", explica.

Trabaja en temperaturas hasta de 115 grados [Fahrenheit] dentro de los contenedores donde descargan; y en la bodega andan en los 90 grados. "Está tan caliente que si tocas el metal, te quemas", señala.

"Trabajamos además bajo mucha presión de los gerentes de las bodegas, no podemos tomar descansos por el trabajo urgente. Y si nos quejamos, nos quitan horas y días", dice.

Las condiciones de trabajo que vive Santos Castaneda no son exclusivas de la bodega para que la labora sino que la viven al menos 100,000 trabajadores de toda la industria de las bodegas que están en el área llamado de Inland-Empire, que comprende los condados de Riverside y San Bernardino.

"Esa área es el centro más grande de bogedas del país y recibe productos que llegan en los barcos al puerto de Los Ángeles", dice Lupe Palma, subdirectora de Trabajadores Unidos de Bodegas.

Explica que estos trabajadores en su mayoría hispanos, son contratados por agencias de personal como TriStarr-Staffing en el caso de Castaneda, las cuales a su vez son contratados por compañías dueñas del equipo de descarga y éstas por corporaciones como Walmart.

"Abusan de que hay muchos trabajadores latinos buscando trabajo en esa área", expone Palma.

Castaneda dice que debido a que la mayoría son inmigrantes latinos continuamente los intimidan con llamar a migración cuando tratan de organizarse para mejorar las condiciones de trabajo.

Martha Emilia Polanco Medina, inmigrante también de El Salvador que trabaja en una de estas bodegas desde 2007, se lesionó la espalda y está discapacitada para trabajar desde febrero. Con la voz entrecortada por el llanto dice que la presión es tanta que a veces"no podemos ni ir al baño" a tomar agua. "A mi me tocó trabajar embarazada y aguanté tantas injusticias sólo porque tengo un niño en El Salvador que mantener y ahora a mi bebé", explica. "La verdad es que los latinos nos estamos matando en esos trabajos en las bodegas", enfatiza.

Las condiciones laborales en las bodegas del Inland-Empire hicieron que la asambleísta demócrata que representa la ciudad de Pomona en esa zona, Norma Torres, presentara en la Legislatura estatal la propuesta de ley AB1855 que busca que estos trabajadores reciban las mismas protecciones que el resto de los trabajadores de otras industrias.

"Ningún ser humano debería ser obligado a trabajar bajo estas deplorables condiciones. A veces tratamos mejor a los animales y a las máquinas que a los seres humanos porque hasta éstas después de varias horas de trabajo las lubrican pero a un ser humano no lo dejamos ni tomar agua", critica Torres.

La Cámara de Comercio de California, la Asociación Estadounidense de Personal (ASA) y Profesionales de Personal de California se oponen a la medida porque dicen los obligará a revelar información confidencial de los contratos y los pondría en una desventaja ante sus competidores.

Patricia Ortiz, del Departamento de Relaciones Industriales dijo que la División de Aplicación de los Estándares Laborales (DLSE) puso después de una inspección a las bodegas de Riverside en octubre pasado multas por 1.15 millones de dólares a las agencias de contratación de personal Premier Warehousing Ventures, LLC e Impact Logistics Inc, por violaciones a las leyes laborales al no proveer recibos detallados de pago. Además se encontraron 64 violaciones por dos accidentes serios, entre otras decenas de quejas de abusos presentadas por los empleados.