Frecuentemente se habla de la quiromancia, el arte de la lectura de las manos: a través de las líneas y signos que aparecen en la palma de la mano, puede verse pasado, presente y futuro de esa persona. Existe otra antigua disciplina que se encarga de analizar la forma, el color, características, inclusive la posición de las manos, a fin de extraer de ellas la personalidad de su propietario, y esa disciplina se llama quirognomía.

¿Para qué sirve la quirognomía? Las manos tienen su propio lenguaje, un idioma especial que podemos traducir si aprendemos a observarlas con atención. En esta nota te enseñaremos los principios básicos de esta antiquísima disciplina, para que logres conocer en profundidad la personalidad de quienes te rodean, observando con atención sus manos.

Hay seis tipos básicos de mano, de acuerdo al tamaño, longitud y ancho de las mismas.

Mano corta
En general son personas espontáneas, desordenadas y muy intuitivas. Su impulsividad los hace terminar con prontitud cualquier trabajo que emprendan. Pueden ser personas torpes, poco sociables pero con un gran sentido de lujuria.

Mano larga
Las personas que tienen manos largas suelen ser prudentes, meticulosas y muy reflexivas. Tienen una gran memoria, en ellas domina la razón y la lógica, al punto de que el pensamiento suele bloquear su intuición.

Mano grande
Las personas lentas suelen tener manos grandes: normalmente son orgullosos, aunque no siempre lo exteriorizan, y muy tenaces en sus objetivos. No tienen mucha capacidad de adaptación, y se muestran inamovibles en sus razonamientos, por lo que no resultan fáciles de convencer.

Mano pequeña
Identifica a personas activas y por lo general desordenadas, con cierta ligereza en su comportamiento sexual. En ocasiones pueden tener tendencia a la agresividad, son indiscretas, y les cuesta conservar un secreto. Son impulsivas y no descansan hasta conseguir sus objetivos.

Mano estrecha
Son un signo de debilidad, las personas con manos estrechas carecen de confianza en los demás y en sí mismos. Son discretos y saben escuchar, pero a la vez le temen al compromiso, con lo cual tienden a ocultar sus pensamientos y sentimientos. En la mujer, es signo de embarazos frecuentes o fertilidad extraordinaria.

Mano ancha
Las personas que poseen manos anchas son dinámicas, optimistas, comunicativas y sinceras, de aquellas que necesitan exteriorizar sus sentimientos y compartirlos con los demás. No tienen término medio: aman u odian con la misma intensidad, y se pueden mostrar muy inteligentes o muy irreflexivos. Tienen gran facilidad para seducir.

Manos entreabiertas
La posición de las manos también nos habla de la actitud de la persona, y es una de las primeras cosas que debemos observar:

  • Manos abiertas: Denotan una persona franca, extravertida.
  • Manos entreabiertas: Modestia, moderación y timidez.
  • Manos colgando a ambos lados del cuerpo: Indica falta de concentración e intranquilidad.

Manos al caminar
Las personas que al caminar ponen las manos tras la espalda se caracterizan por ser analíticas y precavidas, y tener un gran sentido de la justicia. Cuando al andar sitúan las manos delante del cuerpo en cambio, se trata de individuos pacíficos y pacientes.

Si bien no existe nada absoluto en ningún campo, la quirognomía, que combina un poco de ciencia con otro poco del arte de la observación, nos ayuda a determinar de una manera sencilla, aquello que las personas esconden, tal vez inconscientemente, detrás de su personalidad.

No te pierdas la galería de el arte de interpretar los mensajes del Agua.

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  • Una escena frecuente en la Edad Media. Magos y hechiceros, corrientes de agua, lagos, ríos, el océano. La primera mancia adivinatoria que fue utilizada: el arte de interpretar los mensajes del Agua.

  • Sin duda, las desdichas personales y el fracaso no constituyen descubrimientos de la edad moderna, por cierto las civilizaciones antiguas ya las conocían. Por tal motivo se embarcaron en la mágica aventura de buscar los medios necesarios para conocer por anticipado las oportunidades de progreso, y de amor, como así también los riesgos que los acechaban.

  • Desde tiempos remotos, se ha considerado al agua como un elemento mágico. Con el agua purificamos nuestras emociones, curamos y limpiamos nuestro cuerpo. Con el agua se bautiza y se bendice, el agua fresca calma nuestra sed. Es un elemento de purificación y fuente de vida.

  • En gran parte de Europa antigua se pensaba que los manantiales y sitios con agua eran morada de ninfas o diosas. En Yucatán, México, arqueólogos subterráneos han encontrado ofrendas en Cenotes, lugares que consideraban sagrados.

  • Si tenemos en cuenta que el cuerpo humano está compuesto por un 70% de agua, podemos comprender cuán íntimamente ligados estamos a este elemento. Sin agua no hay vida.

  • Un estanque profundo, un arroyo, un manantial, eran lugares apropiados para la lectura de las aguas. Hechiceros, sacerdotisas, magos e iniciados en la mancia utilizaban distintos métodos para la lectura. Se valoraba el color de las aguas, se arrojaban guijarros y se contaban las ondas que se producían. El número impar se interpretaba como positivo, y el par, como negativo.

  • Se podría considerar a esta técnica, como una antecesora de la bola de cristal, ya que con el tiempo, los magos comenzaron a colocar agua en recipientes de cristal. Añadían una gota de óleo, e interpretaban las formas que adoptaba extendiéndose sobre el agua.

  • Con un poco de práctica puedes intentar la interpretación de mensajes. Al igual que los antiguos, puedes buscar un recipiente de vidrio y llenarlo con agua. Con una iluminación tenue, concéntrate en el agua y agrega una gota de aceite. Si estás lo suficientemente concentrado y sereno, no será difícil comenzar a encontrar figuras en la superficie. No te esfuerces, solo deja que fluya, tus visiones se irán aclarando con el tiempo.

  • Así no hayas visto nada, la práctica te ayudará a entrar en contacto con tu visión interior, y te resultará muy relajante. Se dice que los nacidos bajo signos de Agua: Cáncer, Escorpión y Piscis, son especialmente sensibles a los mensajes que se ocultan en el agua.