El diseñador venezolano Ángel Sánchez, es famoso por sus trajes de fiesta y sus vestidos de novia, y también es uno de los creadores favoritos de las Misses de su país. Para saber más de su historia y para averiguar en qué radica su orgullo hispano, nos dimos a la tarea de entrevistarlo. Le preguntamos acerca de sus colegas latinos y sobre sus cosas favoritas de la moda latina. Mira todo lo que nos dijo.

¿Qué es más importante para un diseñador, ¿los estudios o la práctica?

Siendo autodidacta, definitivamente creo que la práctica es la mejor escuela: aprendí la técnica de mi madre y de mis primeras costureras, al mismo tiempo eduqué el ojo trabajando y complaciendo a mis clientes... eso nunca lo hubiese aprendido en ninguna escuela.

¿Se pueden lograr grandes diseños sin haber recibido una educación formal?

Sí, por supuesto, se puede ser un gran diseñador sin haber recibido una educación formal, hay ejemplos muy exitosos de eso. Siempre y cuando haya un talento innato y una dedicación absoluta a tu trabajo. Pero hoy el mundo de la moda está mucho más competitivo, y una formación académica es fundamental para crear las bases formales y las referencias teóricas que respaldan el trabajo creativo.

¿Qué momentos, qué recuerdos o qué imágenes te han marcado más como diseñador?

Siempre recuerdo mis inicios en mi país como la etapa más hermosa de mi carrera, esa curiosidad tan inocente que me permitió aprender a borbotones de todo, siempre dispuesto a experimentar, a errar y sobre todo, a hacer las cosas con muchísima pasión. Recuerdo mis desfiles en Venezuela que eran grandes producciones multimedias, con mucha carga poética y con mucho éxito mediático; eso me permitió pensar en grande... ese tiempo tan fructífero fundamentó mis ambiciones de explorar nuevos retos.

Luego, la segunda etapa fue aquí, en New York, donde decidí empezar de nuevo... y donde me di cuenta de lo difícil que es competir en territorios desconocidos y medirme al lado de grandes talentos del mundo. Aquí aprendí la humildad, la fortaleza y perseverancia.

¿Mi recuerdo más memorable?... Ver mi traje fotografiado a página completa por Patrick Demarchelier para Vogue America.

¿Qué sientes al mirar atrás y contemplar la primera colección de vestidos que lanzaste ya con tu nombre? ¿Qué virtudes resaltas de ella?

Ingenuidad y riesgo fue su mejor virtud. La recuerdo como de líneas muy simples, cargada de referencias arquitectónicas, y resuelta de una manera muy básica pero impecablemente confeccionadas por mi mamá. ¿Por qué "riesgo"? Porque sin editar la mostré con la convicción que sería un éxito absoluto... ¡estaba justo empezando!

Tu carrera ha ido evolucionando, pero seguramente hay cosas que aún quieres lograr. ¿Tienes algún plan específico para el rumbo que deseas seguir?

Sí, por supuesto... Todo el tiempo estoy rediseñando mi propia carrera, lo que debo hacer ahora o más adelante con el fin de evolucionar como creativo y como empresa. Mi meta es capitalizar todo estos años de esfuerzos y dedicación en más productos que pueda expandir mi oferta como creativo. El plan está definido, lo que ahora me tomara algún tiempo más para implementarlo.

¿Existe un compañerismo especial entre los diseñadores latinos que trabajan en Estados Unidos?

Siento ese compañerismo ahora más que nunca, y me gusta mucho poder tener la confianza de compartir con mis colegas latinos experiencias en nuestro negocio y saber que hay respeto y amistad de por medio.

¿A cuál de tus colegas latinos admiras y qué es lo que más te gusta de su trabajo?

Antes que yo llegara a los Estados Unidos, mis ídolos eran Carolina Herrera y Oscar De La Renta... y siguen siendo para mí referencia obligada, por su trayectoria y porque han abierto puertas a todos los demás diseñadores de mi generación. Todavía me recreo con su trabajo renovado y sofisticado. Mi meta es que algún día mi carrera se parezca a las de ellos.

Luego me acerqué al trabajo de Isabel Toledo y Narciso Rodríguez, y me identifiqué muchísimo con sus propuestas lineales y más contemporáneas. Como creativo y como arquitecto, los entiendo y hay una comunicación generacional que nos une.

¿Cuáles crees que sean los mayores aportes de Latinoamérica a la moda internacional? ¿Telas, texturas, colores, diseños?

Los diseñadores latinoamericanos radicados en NY han ayudado a darle sofisticación, elegancia y algo de pasión a la moda americana. El toque latino en la moda internacional se puede apreciar en el color, luz y sensualidad de sus propuestas... Por su lado, los diseñadores Latinos radicados en sus países ofrecen una visión variada y muy fresca que creo tendría muchísimo potencial de internacionalización.

¿Cuál es tu elemento favorito de las prendas o textiles típicos de tu país? ¿Tus favoritos de algún otro país latino?

A mí siempre me ha intrigado la creatividad popular que se puede apreciar en un mantel de algodón bordado a mano, o un encaje de bolilla, o un tapete de crochet, y particularmente todo el trabajo de mimbre en cestas y sombreros. Esas expresiones manuales todavía presentes en muchos pueblos a lo largo de Latinoamérica han sido muchas veces de gran inspiración para mi moda.

¿Existe hoy día alguna personalidad cuyo estilo te maraville y/o inspire?

Mujeres únicas, fuertes e irrepetibles como Daphne Guiness, Tilda Swinton o Cate Blanchett. No sólo me maravillan, sino me inspiran muchísimo.

¿Cómo es tu prenda favorita? Esa que creas que a toda mujer favorece.

Sigue siendo un vestido negro moderno corto bien cortado.

¿Cuáles son tus 3 telas favoritas y por qué?

El gazar de seda, por la frescura y el volumen. El crepé, por su caída y sensualidad. El Tricado de algodón, por su textura y opacidad.

¿Cuáles son los 3 colores con los que más amas trabajar?

Me encanta el tono magenta, el azul cobalto y amarillo tostado.

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